Vinos rosados



Los vinos rosados han sido tradicionalmente asociados al consumo femenino por su color y su delicadeza, sin embargo en los últimos años gana más adeptos entre ambos sexos y en diferentes rangos de edad, por su frescura y versatilidad.


Elegir un vino rosado o rosé es una buena opción cuando estamos en búsqueda de algo refrescante, con mucha fruta y suavidad, pues funciona para una tarde soleada, como aperitivo, o para acompañar desde platos sencillos hasta platos estructurados.




¿CUÁL ES LA HISTORIA DEL VINO ROSADO?

 

Su historia nos lleva a la antigüedad donde se elaboraban los primeros jugos de uva fermentada, mezclando uvas tintas y blancas obteniendo así vino rosado, ya que las cáscaras u hollejos son los responsables de aportar el color al vino, otra manera era presionar uvas tintas permitiendo que el mosto (jugo de uva) se manchara sutilmente del pigmento de la cáscara. Se dice también que los griegos tomaban vino diluido con agua debido a una práctica mitológica que significaba civilización y beber vino puro era para los barbaros o pueblos incultos.


Hoy día encontramos una gran variedad de vinos rosados en el mercado, pasando desde los producidos en el viejo al nuevo mundo con una gama de colores muy interesantes, que van desde rosados intensos como colores frambuesa a rosados pálidos, claros, cobrizos o los famosos piel de cebolla, estos último característicos de la región de Provenza en Francia. La Provenza está ubicada al sur, en el Mediterráneo y se caracteriza por hacer unos vinos rosados de gran calidad gracias a las condiciones de suelo y clima elaborando vinos de colores rosados muy claros, con aromas a fruta roja fresca y de gran mineralidad. Podemos encontrar rosados con colores más intensos como los de Navarra en España una región muy conocida por hacer vinos rosados con mucha fruta y con gran presencia tánica. En Argentina se elaboran vinos a partir de variedades como Malbec que los hace modernos con colores intensos y aromas florales y en EE.UU, encontramos vinos rosé que van desde los colores salmón a colores cobrizos o rosados claros, varios de ellos elaborados con la variedad Zinfadel, que los hace más dulces que los otros rosados presentes del mercado. También encontramos los rosados en los vinos espumantes, elaborado a partir de uvas tintas ligeras como la pinot noir, dando ese color rosé perfecto. Es así como cada país productor vinícola, tiene su propia variedad característica para elaborar buenos vinos rosados.


Métodos de Elaboración

Podemos mencionar tres tipos de elaboración del vino rosado, el primero es el método del sangrado, que es el más antiguo y como hasta hace poco se hacía el vino rosado; el método de maceración corta y el método del prensado.

Sangrado: Surge en el proceso de elaboración del vino tinto, cuando en el momento de la maceración que el mosto entra en contacto con la piel de la uva para obtener varias de sus propiedades, se retira una parte de este, el cual, al haber tenido un tiempo de contacto más corto que el normal, tendrá un color rosado intenso. El mosto que queda en el tanque original continúa su proceso normal para elaborar vinos tintos con mucha concentración; el que es retirado pasa a fermentación alcohólica limpio de cáscaras y se convertirá en un rosado de alta concentración de color, cuerpo y aromas.

Maceración Corta: El proceso de maceración corta consiste en el tiempo que pasa el mosto de uvas tintas en contacto con la piel para obtener el color y las propiedades del hollejo. Este lapso puede ir desde horas (colores muy claros) a algunos días. La diferencia con el proceso anterior, es que las uvas tintas han sido cosechadas antes pues se busca que contengan una alta acidez y bajo nivel de azúcar. Estas uvas no serían aptas para elaborar vino tinto. Como resultado se obtendrán vinos rosados frescos, con acidez alta y amables.

Prensado: Se obtiene prensando racimos completos de uvas tintas. En el proceso de prensado adquiere el color (no se realiza maceración). Su elaboración es similar a la de los vinos blancos sino que las uvas son de color distinto. Estos rosados tendrán un color muy pálido (piel de cebolla) y suelen ser unos rosados delicados de buena acidez y elegancia.

Maridaje para vinos rosados

Gracias a su versatilidad acompaña muy bien a ensaladas, pescados, maricos, sushi, quesos y postres

MIS PLATOS RECOMENDADOS PARA MARIDAR CON VINOS ROSADOS

Ensalada Mar de Grecia: Selección de hojas verdes y frescas, aceitunas, vegetales encurtidos con Salmon curado, calamares y camarones bañados en una refrescante emulsión de yogur de cabra y menta.

Corvina Asada a la Pimienta: En salsa de pimienta verde del putumayo y frutos del mar.

Fetuccini al Guaciale: En salsa bianca, con guanciale, queso parmesano y pimienta recién molida.

Por Angelica Martínez 
Sommelier


MIS VINOS RECOMENDADOS SON:

Encuéntralos en Seratta shop y en Seratta Gourmand Market

 

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